miércoles, 12 de agosto de 2009

Antes que sea tarde



LA EDAD MADURA
Camille Claudel


Ya la presiento cerca,
hecha realidad,
y en cada anochecer la siento más amiga
si me ha de rescatar de la carcoma
que va minando el cuerpo poco a poco.

Que muestre su apetencia
y engulla sin reparo lo que quede
antes de que la mente se me añuble.

Que no quiero clausura del placer
cerradas las ventanas a la luz
y envuelto en un sudario de demencia.
*
*
Carlos Serra
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16 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

El día en que yo consiga ver a la muerte como amiga, habré llegado a alcanzar un gramo de tu sabiduría...

Besazos inmensos, mi querido Carlos.

Marian

María (lady) dijo...

Si a algo le tengo temor
es a ese sudario.
Ese estar sin ser. Vivir como un mueble al que se encera cada día para sacarle brillo ... porque no tiene brillo propio.

Un abrazo, amigo.

Luisa Arellano dijo...

Te imagino como un torero, citando a la parca y retándola con la fuerza que sólo da la vida y la experiencia.

Qué rebolera le has hecho. Así se hace: alto y claro.

Besitos alegres para contrarrestar.

Eres un artistazo.

María Socorro Luis dijo...

Magnífico poema. Tremendo por la realidad que encierra.

Sentir amiga a la muerte a mí me parece muy natural. Yo tengo un poema en cuya última estrofa dice:

... amo también la muerte,
pues ha de ser
mi última, inevitable amiga...

Un enorme placer leerte. Y gracias por tu visita y por el estupendo comentario que has hecho a mis poemas y relato.

Hasta siempre. Muxu bat. Soco

Carlos Serra Ramos dijo...

Ay, Marían, Marian…
maravilla de mujer…
Del cerro de Monistrol
Eres tú mi quereeer…
Lalalalá, laralá…

¡Y qué contento me ponen tus visitas!
Anda, quédate un ratito más
y te doy un masajito en tus pinreles…

Gracias por tu comentario, y en serio, cualquier día te llamo y nos tomamos un cafelito en la plaza, ¿vale?

Un beso, queridísima.

Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

Hola María (Lady)
Supongo que ho también es tu onomástica, así que antes que nada, mi deseo de que lo pases feliz.

En cuanto a tu comentario veo que eres de mi misma opinión. Es a lo que más temo de la vejez y ruego que cuando llegue piense igual que hoy para que la decrepitud no me gane la partida.

Un beso, amiga y un brindis por tu santo.

Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

Jajajajaja, querida Lui, bien me conoces para pensar que doña Parca pueda asustarme sabiendo que naci con ella. Por tres veces vi su mirada y le dije que para llevarme con ella ha de vestir más sexi.

Mi beso, querida niña.

Carlos

Carlos Serra Ramos dijo...

Hola, Soco:

Bonito también tu comenterio. No somos muchos los que tenemos conciencia plena de su presencia, de ahí que intente vivir cada minuto de la vida.

Se dice que llevamos a la espalda un ángel que nos guarda, puede, pero en mis viajes casi contínuos por la península siempre la tengo presente en cada curva, en cada adelantamiento y cada vez que piso el acelerador. Ella sí, viaja constantemente conmigo y ya me acostumbré a llevarla de copiloto.

Gracias por venir, amiga y recibe mi beso poeta.

Carlos

BlancaNieves dijo...

Ahora que has ido descubriendo los ocultos signos tras mis letras, éste poema ¡ME FASCINÓ! Dejo a un lado el desgarro y la nostalgia con que fue escrito, voy más allá, recuerda que me gusta leer entre líneas y siempre lo que descubro me embelesa.
¿Qué poeta no ha abrazado a la muerte en sus poemas? Respeto deberías tenerle "diría mi padre", pero no, no cuando se le conoce perfectamente el rostro y justamente tres veces Carlos, sí yo también tres veces sujeté su mano y la solté a tiempo, suficiente para decir que de la vida conozco todo, menos un beso tuyo.
Por eso ahora aprecio cada segundo que pasa y vivo intensamente aun que mis letras, muchas veces sangren.

Bravísimo Carlos. Te aplaudo de pie por este magnífico poema.

Un beso grande.

Carlos Serra Ramos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
cielo claro dijo...

Que buen poema, que charla mas magnífica con esta poesía, con esa voz poética has sabido hablarle a un fin probable de cada vida... me gustó mucho ese broche con que has cerrado el poema.

Mis felicitaciones siempre para tu musa, leerte es un placer muy grande.

Te dejo mis besos en mi balcón, como siempre.

Carlos Serra Ramos dijo...

María, María... ¿En qué o en quien estarías pensano cuando dices "un beso tuyo" si lo que correponde es SUYO? Jajajaja, es broma, querida.

Estoy convencido que en general, nos asusta más el trance último que dejar de existir.

Repara que cuando se dice de alguien que cruzó la puerta mientras dormía, o en un devanecimiento del que no se recobró, el comentario es de conformismo; "Al menos no se dió cuenta" "Que muerte más feliz, ni se enteró"

Lo que todos repudiamos es la larga enfermedad, la decrepitud, la demencia senil.

Haces bien en aprovechar en ti los minutos de la vida, reflexiona, si se pudieran vender ¿a cuanto pagarían cada uno las personas que disponen de inmensas fortunas? o sea, que ya podemos saltar de gozo ¡Somos ricos, ricooooos!

Jajajajaja, discúlpame, María, parece que me lo esté tomando a broma, y es qué estoy contento. Esta tarde tuve una agradable sorpresa y he de disfrutarla.

Mi beso a las estrellas, a ver si hago carambola y va a tus mejillas.

Carlos

17 de agosto de 2009 19:27

María BlancaNieves dijo...

¡Zaz!
Efectivamente lograste una carambola perfecta.

p.d. ASEGURO que mi intención fue escribir "TUYO".

Eres un encanto y te beso.

Carlos Serra Ramos dijo...

¡¡¡GLUP!!!

Laura Gómez Recas dijo...

Poesía... pura.

Carlos Serra Ramos dijo...

Gracias, niña, lo que digo en el poema lo tengo muy asumido. La muerte no viene solo con el último suspiro.

Otro beso, Laura. Es un placer pronunciar tu nombre, Laura... ¡Qué bello nombre!

Carlos